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Maserati GT2 Stradale Fuoriserie 914: el Tridente enciende Milán con un superdeportivo de pista homologado para la calle

La Maserati GT2 Stradale Fuoriserie 914 debuta en la Milano Design Week 2026 con 640 CV, diseño racing y lujo artesanal.

Redacción de Ultimogiro · 7 de mayo de 2026 · 4 min de lectura

Gráfico: Ultimogiro.net

En la Milano Design Week 2026 debuta la Maserati más extrema de los últimos años

Milán se transforma una vez más en el centro mundial del diseño, pero esta vez no son solo la arquitectura y el mobiliario las que se llevan el protagonismo. En la Design Week 2026 ha sido precisamente Maserati la que ha captado la atención de los aficionados con la nueva GT2 Stradale Fuoriserie 914, una one-off que lleva al extremo el concepto de superdeportivo artesanal.

La casa del Tridente ha elegido el escenario milanés para mostrar la cara más exclusiva del programa Fuoriserie, presentando un modelo que nace directamente de la experiencia adquirida en el motorsport GT. El resultado es un vehículo que parece salido del paddock de un campeonato endurance, pero con la elegancia y el refinamiento propios del Made in Italy.

La GT2 Stradale 914 no es solo un show car destinado a sorprender durante un evento internacional. Maserati la ha concebido como manifiesto tecnológico y estilístico de la nueva era de la marca, cada vez más orientada hacia producciones a medida y supersportivos de altísima personalización.


Diseño agresivo y detalles racing: la GT2 Stradale parece nacida para Le Mans

Fibra de carbono, aerodinámica y detalles amarillos: la firma de la Fuoriserie 914

Basta una mirada para entender que esta Maserati pertenece a una categoría distinta. La carrocería en Nero Essenza realza las líneas tensas y esculpidas de la GT2 Stradale, mientras que los insertos en Giallo Avia Pervia remiten de inmediato al mundo de las carreras.

El frontal bajo y afilado domina la escena con tomas de aire de mayores dimensiones y splitter pronunciado, estudiados para aumentar la carga aerodinámica. En el capó destacan las superficies en fibra de carbono a la vista, una solución que no solo tiene una función estética, sino que también contribuye a reducir el peso total.

El alerón trasero fijo representa probablemente el elemento más espectacular de todo el vehículo. Imponente, extremo, casi brutal, transmite claramente el origen racing del proyecto. Maserati ha trabajado la eficiencia aerodinámica siguiendo la filosofía de los GT implicados en las carreras endurance, llevando a la calle un nivel de carga aerodinámica raramente visto en un vehículo del Tridente.

Las llantas negras multirradio y el sistema de frenos con pinzas amarillas también contribuyen a reforzar el carácter motorsport de la 914, convirtiéndola en una de las Maserati más agresivas jamás realizadas.


Motor Nettuno de 640 CV: la Maserati térmica más potente de siempre

Prestaciones de auténtico coche de carreras homologado para la calle

Bajo el capó late el V6 Nettuno biturbo de 3.0 litros, el corazón tecnológico de la nueva generación Maserati. En esta configuración, la GT2 Stradale alcanza los 640 CV, convirtiéndose de hecho en la Maserati de combustión interna más potente jamás homologada para uso en carretera.

Las prestaciones reflejan perfectamente la naturaleza extrema del vehículo. El sprint de 0 a 100 km/h se completa en menos de tres segundos, mientras que la velocidad máxima supera holgadamente los 320 km/h. Números que sitúan a la GT2 Stradale entre los supersportivos más radicales actualmente presentes en el mercado europeo.

Gran parte del trabajo también se ha concentrado en el peso. Gracias al uso masivo de fibra de carbono y a una configuración técnica derivada directamente de la GT2 de competición, Maserati ha conseguido mejorar de forma notable la agilidad y la precisión de conducción.

Los pilotos implicados en el desarrollo del vehículo han hablado de un comportamiento extremadamente cercano al de la versión racing, destacando sobre todo la precisión del tren delantero y la capacidad del vehículo para mantenerse estable incluso en las frenadas más violentas. Un aspecto que confirma hasta qué punto la GT2 Stradale no es simplemente un gran turismo de altas prestaciones, sino un auténtico coche de pista adaptado al uso por carretera.


Interior minimalista y ambiente de competición

El habitáculo de la GT2 Stradale apuesta por completo por la conducción

En el interior, el ambiente cambia radicalmente respecto a los tradicionales gran turismos de Maserati. La GT2 Stradale 914 renuncia a cualquier exceso superfluo para dejar espacio a una configuración esencial y deportiva.

Domina el Alcantara negro, el carbono y los detalles amarillos coordinados con la carrocería. Los asientos racing tipo baquet transmiten de inmediato la sensación de estar dentro de un vehículo construido para rodar entre los pianos, mientras que el volante deportivo y la posición de conducción rebajada aumentan aún más la implicación.

Pese a la configuración extrema, Maserati ha mantenido unos estándares elevados de acabado y calidad de construcción, un elemento que sigue distinguiendo a la marca de Módena dentro del panorama de los supersportivos italianos.


La estrategia Maserati pasa por el programa Fuoriserie

Lujo a medida y personalización total para relanzar el Tridente

Detrás del debut de la Fuoriserie 914 se esconde una estrategia muy precisa. Maserati quiere reforzar su posicionamiento en el segmento luxury apostando por la exclusividad y la personalización extrema.

La nueva división Bottega Fuoriserie nace precisamente para eso: ofrecer a los clientes la posibilidad de crear vehículos únicos, desarrollados como auténticas piezas de alta costura automovilística. Materiales, colores, acabados y detalles pueden configurarse prácticamente sin límites, transformando cada Maserati en un ejemplar irrepetible.

La GT2 Stradale 914 representa, por tanto, mucho más que un simple ejercicio estilístico. Es el símbolo de una marca que quiere volver a ser protagonista tanto en el motorsport como en el mundo de los superdeportivos de lujo, aprovechando el atractivo del diseño italiano y el know-how acumulado en la competición.

Con este vehículo, el Tridente lanza un mensaje claro al mercado: Maserati quiere volver a ser una referencia entre los deportivos más emocionales y refinados del panorama internacional.

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